COLLECTION... David Russell

Entrevista (Apartes), cortesía de artelinkado


David Russell (Biográfia Guidáctica). Tras cruzar la península en avión, instalarse y dar una agotadora tarde de clases, David nos dedica su tiempo con una amabilidad y paciencia infinitas. En su hotel encontramos un ambiente tranquilo y relajado que nos parece ideal para crear la atmósfera buscada para esta entrevista y tras charlar distendidamente durante un buen rato damos comienzo a la misma; Por José Mari Bailo, Febrero - Mayo 2007.
- Quizá antes de nada deberíamos hablar de que tu esposa y tú habéis fundado una ONG, la David and María Russell Rights profit Organization. ¿Cuáles son sus objetivos y en qué proyectos estáis trabajando?
De momento nos dedicamos a financiar pozos de agua en África. Seguramente en el futuro ampliaremos… haremos otras cosas, pero lo de los pozos es algo muy concreto y muy fácil en lo que concentrarnos, además de que el precio por cada uno de ellos no es tanto y entre todos hay muchas maneras de reunir 1500, 2000 euros o lo que haga falta, lograr un pozo más y cuando conseguimos esto vamos a por el siguiente. Todo empezó originalmente con un grupo de amigos en Italia, porque lo del “Right Profit” es la parte italiana. Nosotros ahora tenemos en España una ONGD, que es Organización No Gubernamental para el Desarrollo que acaba de empezar* y que se llama ONGD DAVID RUSSELL Y MARIA JESUS. Es un poco porque para mucha gente, claro, si ellos nos dan un dinero tienen confianza en mí porque me conocen, bien por mi nombre o por lo que sea… pues nosotros decidimos que era más justo que lo manejáramos directamente nosotros. Ahora, con los italianos seguimos colaborando, tenemos un festival allí cerca de Peruggia, en Cittá della Pieve y este año vienen Marco Socías y
Raphaella Smits y cada año traeremos a más gente. Lo que sacamos del Festival vale para hacer un pozo. La semana pasada en Vigo, por ejemplo, tuvimos unos premios muy bonitos, además fueron unos días preciosos en el Conservatorio. Margarita Escarpa es profesora allí y ella es la que lo organizó todo. Son premios diferentes al concurso habitual en el que sólo gana uno, además de que son puramente honoríficos y de hecho se llevan sólo un diploma en el que dice que ganaron. También de allí, con todas las inscripciones, sacamos bastante como para hacer otro pozo. Así es más o menos como ha empezado y como se ha desarrollado este proyecto.
* Nota: se está refiriendo a Febrero, que es cuando se realizó esta entrevista.
- Que tu esposa María Jesús es parte fundamental de tu carrera tanto como lo es de tu vida es algo bien sabido. Pero no es tan conocido el que ella abandonó una prometedora carrera como guitarrista para estar contigo ¿Es ella (salvando las comparaciones) en cierto modo la Clara Schümann de la guitarra?
¡¡NO!! Contesta María Jesús inmediatamente – (risas)
María Jesús en la Guitarra a veces me da unas lecciones muy especiales. Ella toca sólo porque quiere tocar, no porque tenga que hacerlo en público o grabar, etc. Ella decide… me quiero aprender la Chaconne de Bach, pues se la aprende y los días que estudia es porque quiere. Pero también tiene estudios universitarios como filóloga, que había hecho ya antes de finalizar la carrera de Guitarra, que la terminó con José Tomás en sus últimos años.
Lo bueno es que nosotros viajamos siempre juntos a todas partes y ella como guitarrista puede vivir dentro de este mundo y forma parte de él. Si María Jesús no tuviese nada que ver con la Guitarra o sólo fuese una amante de la música se le haría difícil, porque lo nuestro es un rollo bastante “incestuoso” en el sentido social, ya que siempre somos los mismos los que estamos allí metidos. Pero ella disfruta del cotilleo guitarrístico y de toda la parte social de este mundo nuestro más aún que yo, porque lo comprende desde dentro.
- ¿Cómo te ves a ti mismo cuando tengas 80 años?
¡¡Yo con verme ya estaré contento!! No lo sé, la verdad es que ahora este invierno hemos tenido primero a mi padre, después a mi madre… y en casa de María Jesús está su abuela que tiene 96 años y su tío-abuelo que tiene 94. Quiero decir, que estamos viviendo con bastante gente mayor, mis padres tienen más de ochenta y eso te hace bastante consciente. Precisamente yo no había visto a mi padre en años y aunque chocan un poco los cambios, pienso al mismo tiempo que la gente mayor tiene muchas cosas que ofrecer a la vida y esperemos que la aceleración de la sociedad no los haga redundantes. Espero que cuando llegue mi momento los que seremos entonces la gente mayor aún tengamos algo que aportar, pero eso es una cosa que tal vez esta sociedad de ahora no está valorando bastante. Las sociedades antiguas valoraban a los ancianos porque en general sabían más, pero ahora la velocidad de la sociedad hace que muchas veces los mayores no sepan tanto de las cosas que les interesan a los jóvenes, especialmente de las nuevas tecnologías. Pero bueno, habrá otras cosas que espero poder aportar.
- ¿En qué ha cambiado tu forma de afrontar el escenario de cuando tenías 20 años a ahora?
Supongo que me da menos miedo… pero era más atrevido a los 20. Entonces, aunque tenía más miedo me atrevía a hacer cosas que tal vez ahora diría… ¡pero bueno, ten más sentido común!
- Te criaste en un ambiente eminentemente “bohemio”, porque tanto tus padres como hermanos y hermanas cultivaban una u otra faceta artística. De niño además tocabas el violín y la trompa. ¿Con esos antecedentes estabas “condenado” a vivir sobre el escenario? …quizá por culpa de la guitarra el mundo perdió a un gran trompa por el camino.
Más que de niño, eso lo hice ya cuando quise matricularme en la
Royal Academy en Londres, pero te aseguro que no se perdió nada, porque las trompas tuve que aguantarlas igual (risas). Ahora en serio, la trompa la utilicé para entrar en la Royal Academy of Music porque ellos sólo admitían uno o dos guitarristas por año. Como yo ya sabía esto y parece que con la trompa había más posibilidades hice el examen de admisión en las dos asignaturas y como me aceptaron en ambas dije que prefería ser guitarrista antes que trompa, porque yo no había crecido con ella como mi instrumento. Yo era guitarrista interiormente y aunque la Trompa es un instrumento precioso, saber que te vas a expresar durante toda tu vida musical con dos octavas… además de que al salirte de ellas todo lo demás es dificilísimo. Es un instrumento con mucha dificultad. Sin duda mis antecedentes familiares me encaminaban hacia una vida artística, está claro, pero yo no sé si lo de estar en el escenario… yo de niño era muy tímido, demasiado. Supongo que como muchos otros, pero cuando tenía la guitarra en la mano veía que aquello era algo que yo hacía bien y era como MI momento. Por mi casa pasaban muchos artistas y filósofos y todos hablaban de cosas de las que yo no sabía qué decir, pero cogía la guitarra, tocaba algo de Villa-Lobos y era una cosa bonita. La guitarra me sirvió mucho para “salir del cascarón” y perder aquella timidez.
- ¿Ha sentido David Russell alguna vez por alguien la misma idolatría que hoy le profesa tanta gente?
Sí, yo tuve mis ídolos, claro. Dentro de la guitarra, primero, Andrés Segovia, sin conocerlo, pero a través de los discos que tenía mi padre, y después conocí a Bream. Mi abuela me enviaba a Menorca algún disco de vez en cuando y los que llegaban eran de él; entonces, cuando fui a Londres por primera vez y toqué para Bream fue como un paso menos que tocar para Dios. Fue bonito porque además se mostraba muy generoso y agradable con todos los que tocábamos para él.
- ¿Cómo consigue alguien que ya ha logrado todo nuevos retos que le motiven? ¿De dónde surge la “inspiración” para seguir haciendo lo que tú haces tal y como tú lo haces?
¡Es que nuestra vida es muy bonita!... y mantener lo que hacemos vale la pena.
Es difícil hacer un concierto, pero el estímulo, cuando sale bien, lo que te devuelve el público al final, es mucho. Entiendo por qué Andrés Segovia tocó prácticamente hasta que se murió; aunque María Jesús me dice que yo no lo voy a hacer, que me va a parar antes. No es por la adulación, que es una droga, no es por esto. A mí no me gusta que me adulen y hoy en día eso socialmente no se lleva en general, pero el aplauso, especialmente cuando te sale bien y sabes interiormente que te lo mereces, eso te llena mucho y vale la pena. Además a mí me encanta esa sensación, mira, yo no tengo que levantarme a las tantas para estar a las 9 de la mañana en una oficina, o para cavar y poner ladrillos, etc. Hago mi propio horario y soy bastante constante, ahora estudio más que antes y con más cuidado. Disfruto de aprender obras nuevas y de todos los retos que me planteo. Si me quitara estos retos tendría que buscar otros y tal vez eso sería más peligroso para la salud. Estos retos son peligrosos solo para el ego, te pueden salir bien o mal, esperemos que bien… pero me llenan y me siguen llenando. Espero que esto no se acabe, porque tengo amigos que sí que han entrado en una época de decepción, que no saben qué obra aprender, dejan de estudiar… eso es triste. Yo quiero seguir manteniendo esta ilusión si puede ser.
¿Qué atractivos hallas en el estudio de grabación que no encuentras en el escenario y viceversa?
Son cosas muy diferentes... al final una de ellas es como hacer teatro y la otra como hacer cine. Cuando das un concierto lo más importante es cómo conectas y qué transmites al público. En la grabación de un disco tienes un reto, porque la gente piensa y dice: “bueno, si te equivocas, como puedes repetir…”, pero al mismo tiempo ya no tienes ninguna excusa. Es decir, ahora tienes la oportunidad de hacer tu mejor grabación, de dar lo mejor que de verdad puedes dar y si no te sale bien es porque no sabes tocar mejor. Un mal guitarrista hace malos discos sin fallos, lo único que puedes hacer es simplemente limpiar esos errores… quitas los cerdeos y lo vuelves a tocar si te equivocas… eso lo puedes quitar, pero no puedes añadir musicalidad, interpretación o personalidad. Eso es algo que tienes que tener porque no lo puedes añadir. El reto de la grabación es algo muy grande y que a mí me encanta, porque con los años aprendí a acercarme más a lo que yo de verdad quería y quiero y con algunos de mis últimos discos estoy muy contento, porque me aproximé aún más a esa idea de lo que había conseguido por ejemplo hace quince años… pero el escenario sigue siendo otra cosa. Puedo haber dado conciertos que han sido grandes éxitos pero he estado mucho más fallón que en las grabaciones y otros en los que he tocado limpio como una patena pero no he conseguido conectar con la gente. De esos me voy contento conmigo mismo porque no fallé, pero a la vez me voy triste porque no conecté con el público. Por tanto, lo que yo quiero siempre es conectar pero también que no me salga demasiado sucio. Que profesionalmente esté bien.
- ¿La técnica de la guitarra ya es un “todo unificado” a la manera del violín y el piano (salvo pequeños matices) o todavía prevés avances importantes en este terreno para el futuro?
Hay algunos avances que tal vez parecen un poco excéntricos cuando los vemos… tengo algunos amigos que hacen algunas técnicas un poco “extrañas” que tal vez llegarán a formar parte de la técnica general, aunque creo que la mayor parte ya está hecha, pero… hay mucha gente joven ahora que son mucho más consistentes y regulares. El nivel está subiendo mucho en comparación con los de mi generación y no digamos ya con los de la de Bream. Al igual que en otros aspectos, pienso que cada generación tiene que encontrar un repertorio y un público propios. Este es el reto para los jóvenes que ya tocan muy bien… el presentar la guitarra a un público que ya no es el mismo que el mío, sino otros jóvenes con una visión diferente de cómo es la sociedad.
- ¿En qué momento de tu vida fuiste plenamente consciente de que te habías convertido en uno de los pilares fundamentales de la historia de la guitarra?*
Quizá sólo en los últimos años, hasta ahora para nada… y en parte es el Grammy, que hace mucho, porque incrementó mucho el interés por mí, no sólo el de los guitarristas, sino también fuera del mundo de la guitarra. Yo hago un par de entrevistas por semana, a veces más. Voy a dar un concierto a algún sitio y tengo que hacer cuatro entrevistas antes de tocar. Esto antes del premio no era así... ha habido un cambio, llamémosle el “efecto Grammy”. Ahora bien, yo creo que hay que hacer mucho para llegar a ser de verdad como tú dices un pilar de la historia de la guitarra, pero también cada generación tiene su turno o su vez. Julian Bream se va haciendo mayor y desde luego John Williams aún toca de maravilla, pero tiene quince años más que yo… por tanto yo voy a ser de los viejos conocidos y los jóvenes vienen por detrás empujando. Lo que ocurre es que en un abrir y cerrar de ojos pasas de ser “joven promesa” a ser “vieja gloria”, y por ahí en medio se fue el tiempo. Ahí es donde me siento yo y lo estoy disfrutando. No quiero llegar a ser una “vieja gloria”.
* Nota: Quiero hacer constar que cuando le planteamos esta pregunta él se muestra reacio a considerarse a sí mismo una figura de la importancia que nosotros le damos.
- ¿Qué significó la figura de José Tomás en tu formación como guitarrista?
Para mí, mucho, le tenía mucho cariño porque fue fundamental en mi desarrollo cuando llegué a Santiago. La verdad es que al terminar mis años de estudio en la Royal Academy de Londres acabé muy decepcionado con mi propio desarrollo y con la situación que viví allí. Tuve la suerte de vivir en casa de unos músicos, con
Manny Hurwitz, que era un gran violinista, y ellos me animaron bastante. Es lo que suele suceder cuando de repente sales de una institución como la Royal Academy, que te sientes muy desamparado. Pero aunque yo no la había pedido me dieron una beca para asistir a los cursos de Santiago de Compostela. Fue la propia Royal Academy la que me ofreció la posibilidad de acudir y yo la acepté, aunque pensando que iba a asistir a la cátedra de Andrés Segovia, pero al llegar me dijeron que tenía que estudiar con José Tomás*. Yo desde luego había oído hablar de él… Gabriel Estarellas por ejemplo había estudiado con él, era un amigo de siempre.
Pues bien, la primera cosa que toqué para él fue la Danza española Nº 10 de Granados, y José Tomás, que tenía la costumbre de escribir letras para la melodía de bastantes obras, tal como comencé a tocar empezó a cantar en valenciano acompañándome. Yo tenía cara de extranjero y él no me conocía de nada, así que imagínate cómo se sorprendió cuando yo me paré y le respondí en menorquín. A partir de aquel momento ya nos llevamos muy bien.
* Nota: José Tomás fue durante algunos años asistente de Andrés Segovia en la Cátedra de Guitarra de los “Cursos universitarios de música española en Compostela” y posteriormente, desde 1964 hasta finales de la década de los 70, profesor titular de la misma. Hoy en día dicho cargo lo desempeña con gran maestría José Luís Rodrigo, catedrático del RCSM de Madrid.
- ¿Estableces alguna diferencia entre ser un “gran artista” y un “gran músico”? En caso afirmativo, ¿el ideal es buscar la equidistancia entre ambos puntos?
… Es que el gran músico tiene que ser gran artista y la mayoría de los grandes artistas son gente interesante, gente que tiene la mente abierta a muchas cosas, porque tienes que dominar muchas facetas para producir arte y tener personalidad en tu música, por tanto para mí ambas facetas van juntas.
- Durante los últimos 20 años los máximos exponentes mundiales de la guitarra habéis sido gente de la talla de Williams, Barrueco, Aussel, tú mismo… ¿Qué rasgos os diferencian y cuáles os asemejan a las primeras figuras de la generación actual?
Si te das cuenta, cada nuevo guitarrista que destaca suele ser muy individual, suele tener algo que no aparece en nadie más que en él. Yo creo que de los jóvenes que están saliendo, los que van a tener éxito son los que tienen algo diferente a nosotros y diferente al mismo tiempo a sus compañeros de generación; son los que ofrecen algo nuevo. El público siempre busca lo nuevo y no quiere necesariamente alguien que toque no sólo en repertorio, sino que tenga personalidad sobre el escenario. Creo que el reto para los más jóvenes -y sobre todo para los que ya tienen 30 años, porque si no es ahora se les escapa el tren-, es buscar precisamente eso. No quiero mencionar nombres, pero la mayoría de los que están empezando a despuntar en los festivales son aquellos que tienen algo suyo que decir, algo original. Con las mismas obras que tocamos nosotros pero con un enfoque propio y nuevo. Creo que eso es algo que vale la pena.
¿Qué panorama auguras para la guitarra a corto o medio plazo?
Cuando llegue ese cambio en la manera de difundir la música del que te hablaba antes se van a abrir nuevas puertas. Es como cuando desaparecieron los discos de vinilo, que en cierto modo a los que ya habían grabado muchos discos de este tipo se les acabó la cuerda, y tal vez los que hemos hecho mucho en CD cuando llegue este cambio no lo acusemos tanto. Lo van a notar todavía más los siguientes de la lista, que no están logrando entrar y establecerse en el mercado. Quizá graben algún CD con alguna discográfica pequeña, pero saldrán compañías grandes de “música virtual” o algo similar, que no sé cómo se llamará, pero que absorberán todo el mercado. Ahí es donde tendrán que buscar su oportunidad y su momento. Ahora bien, pienso que tenemos que luchar porque todo está cambiando: toda la televisión viene por satélite, Internet también está haciendo accesibles muchas cosas que no lo eran hasta hace poco tiempo… hay una globalización total. Creo que en el futuro va a ser bastante difícil para los guitarristas jóvenes el vivir exclusivamente de tocar, pero también lo era antes. Si quitamos a John Williams, Pepe Romero y todos estos, ¿cuántos guitarristas más lo hacen?
Yo no tengo ningún trabajo, todos mis amigos sí que lo tienen, en las universidades o donde sea. Por una razón o por otra soy casi el único que sólo hago conciertos, hay otros, pero son pocos. De mis amigos íntimos están los Assad, pero éstos también dan clase en varios sitios. Voy a empezar pronto una cátedra en Tucson, donde daré clases un par de semanas más o menos durante mi gira por los Estados Unidos, va a ser algo parecido a la de Almería. Yo no quiero estar atado, es decir, me encanta dar clases, y las doy con entusiasmo, precisamente porque no doy clases. Entonces, me pones delante de un alumno y se me olvida el reloj porque estoy entregado y porque no estoy aburrido. Quiero que eso siga siendo así, dando muchas masterclasses y teniendo un poquito de influencia pero en mucha gente, mientras que el profesor habitual tiene mucha influencia pero en pocos alumnos. Es otra manera de enfocar las cosas, yo me veo como un complemento al trabajo de estos profesores y ya está.
Me preguntabas por el futuro para los jóvenes… pues se lo van a tener que inventar ellos mismos, en cierto modo como hicimos nosotros. Si es haciendo más festivales de guitarra o más cosas similares, ya que no entramos suficientemente en el circuito sinfónico, pues se hacen. Anteayer toqué en la filarmónica de Bilbao, así que a la larga también vamos presentándonos allí. Ves a Alirio Díaz, a Segovia, a John Williams y a Bream y te dices… ¡ah, pues muy bien! Llegar se llega, pero igual hay que hacerlo a los 50 años en lugar de a los 30.
De los de ahora, los que de verdad tocan bien, siguen y tienen personalidad, van a tener trabajo y van a tener que tallar su propio espacio. Pero no va a ser el mismo que el mío ni el de Manuel Barrueco o John Williams, creo que eso explica lo que siento. Ahora... no va a ser fácil, pero tampoco lo fue para nosotros. Yo viví como un estudiante hasta los treinta y tantos años; mis amigos se metieron en familias, hipotecas, en comprarse un coche y todo aquello. Se pusieron a dar clases y ya no tocaron un concierto más. Así que lo mío debe ser porque nadie me dio trabajo ni se casó conmigo… fue la casualidad, no que no me quisiera casar (risas). Me dije: yo voy a seguir aquí sufriendo y sin comer porque sólo quiero hacer conciertos.
Y ya para terminar… ¿Conoces el chiste del guitarrista que gana la lotería?...le pregunta un amigo: ¿y ahora qué vas a hacer con todo ese dinero?... y éste le contesta: “pues voy a tocar conciertos hasta que se me acabe”.

AIRE LATINO
Latin American music for Guitar
Album que en el año 2005 lo hiciese merecedor al Grammy en la categoría de mejor solista instrumental en música clásica.
1.
Danza Brasilera
2. Romance Criollo
3. Sonatina
Allegretto, Andante Espressivo, Allegro
4. Alfonsina y el Mar
5. La Cuartelera
6. Choro da Saudade
7. Rebólico
8. Sons the Carrilhoes
9. Interrogando
10. Xodo da Baiana
11. Se Ela Preguntar
12. Seis por Derecho
13. Lejania
14. Choro No. 1
15. Choro No. 1, Tipico Brasileiro
16. Milonga
17. Vals Peruano
18. Chopi
19. Scherzino Mexicano
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SPANISH LEGENDS
David Russell
1. Sainz de la Maza
Zapateado, Rondeña
2. Diez Canciones Populares Catalanas
3. Andrés Segovia
EStudio sin Luz, Anécdotas 2, 5, Remembranza
4. Emilio Pujol
Seguidilla, Impromptu, Triquilandia, El Abejorro
Canción amatoria, Festívola, Tango, Tonadilla, Guajira
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PLAY´S BACH
David Russell
1-3. Prelude, Fugue, and Allegro, BWV 998
4. Choral Prelude, "Wachet auf, ruft uns die Stimme", BWV 645
Partita No. 2, BWV 1004

5. Allemande
6. Courante
7. Sarabande
8. Gigue
9. Chaconne
Suite for Lute, BWV 1006a

10. Preludio
11. Loure
12. Gavotte en Rondeau
13. Menuets I &II
14. Bourree
15. Gigue
16. Chorale Prelude,

"Jesus bleibet meine Freude" ("Jesu, Joy of Man's Desiring")
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Aporte Andrés Cusme, Guayaquil - Ecuador

4 comentarios:

GUITAR CLASSIC dijo...

what a password???
thx

GUIDÁCTICA dijo...

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Gracias por tu Visita.
GUIDÁCTICA

jim dijo...

Hola, se agradece el aporte realizado por estas buenas interpretaciones que se pueden usar tambien para el estudio del instrumento. Es bien reconocer el esfuerzo de los compositores e interpretes que depositan todo su esfuerzo para que estas obras salgan a la luz.

GengisCad dijo...

Gracias Guidáctica! Es muy difícil encontrar discos de guitarra en Uruguay... si no fuera por vosotros y otros del rubro, no tendría más que 2 discos y no conocería ni la cuarta parte de los que escucho.-
Dios los guarde!!!!